No siempre hice lo correcto.
A veces herí sin querer, otras veces porque no supe manejar lo que sentía.
Hoy lo reconozco sin excusas.
Porque querer ser mejor también es una forma de sanar.
Si enojada tengo un pequeño brote de cordura es gracias a ese consejo de mi psicóloga que cambió mi manera de pensar y aún así, todavía me queda el mal sabor de boca 🙃
Lo ABURRIDA que debe ser tu vida para que después de tanto tiempo, sigas pendiente de alguien que ya no está en tu realidad, pasa la página, toca pasto.