Para justificar el golpe, Mesa y Camacho nos acusaron de "dictadura". Ahora su "presidenta" autonombrada y su gabinete de abogados defensores de violadores y represores, masacra al pueblo con las FFAA y la Policía como la verdadera dictadura. #NoAlGolpeDeEstadoEnBolivia
Como Gobierno de la Revolución Democrática y Cultural, no hemos equipado a las FFAA con avionetas y helicópteros para que las usen contra los más humildes. Mi pedido a las FFAA es que no se manchen con la sangre del pueblo que defiende la democracia, su dignidad e identidad.
Pensé que habíamos terminado con la opresión, la discriminación y la humillación a los más pobres, a los indígenas. Pero surgen grupos que no respetan la vida y menos la Patria. Si algún delito he cometido es ser indígena y haber luchado para sacar de la pobreza a mi pueblo.
Muy agradecido con el hermano Manuel López Obrador y el gobierno y pueblo de México por salvarme la vida. Llegamos sanos y salvos junto a nuestros hermanos Álvaro y Gabriela. Los golpistas ofrecieron $us 50 mil a un miembro de seguridad para que me entregue antes de mi renuncia.
Agradezco a nombre de mi pueblo las muestras espontáneas de apoyo a nuestro gobierno democrático que fue derrocado por el golpe cívico-político-policial que ha instaurado en Bolivia un régimen de facto apoyado en la violencia y la represión. #NoAlGolpeEnBolivia
Así fue mi primera noche después de dejar la presidencia forzado por el golpe de Mesa y Camacho con ayuda de la Policía. Así recordé tiempos de dirigente. Muy agradecido con mis hermanos de las federaciones del Trópico de Cochabamba por brindarnos seguridad y cuidado.
Después de saquear y tratar de incendiar mi casa en Villa Victoria, grupos vandálicos de los golpistas Mesa y Camacho atracaron mi domicilio en el Barrio Magisterio de Cochabamba. Agradezco mucho a mis vecinos que frenaron esos allanamientos. El golpe de Estado destruye la paz.
Pido a mi pueblo con mucho cariño y respeto cuidar la paz y no caer en la violencia de grupos que buscan destruir el Estado de Derecho. No podemos enfrentarnos entre hermanos bolivianos. Hago un llamado urgente a resolver cualquier diferencia con el diálogo y la concertación.
Para un presidente indígena que representa al pueblo humilde, la Policía se amotina y da golpe mientras las FFAA piden su renuncia. Para políticos neoliberales que ostentan poder económico, Policía y FFAA reprimen al pueblo que defiende la democracia con justicia, paz e igualdad.
Hermanas y hermanos, parto rumbo a México, agradecido por el desprendimiento del gobierno de ese pueblo hermano que nos brindó asilo para cuidar nuestra vida. Me duele abandonar el país por razones políticas, pero siempre estaré pendiente. Pronto volveré con más fuerza y energía.