"Ningún evento pasado puede causarnos sufrimiento, no sufrimos por lo que ya pasó, sufrimos pensando en que si no hubiese sucedido, nuestro presente sería diferente".
Pienso el duelo como un tiempo. Un tiempo que rompe con la lógica de la inmediatez. Un tiempo para el caos, para el desorden que produce una pérdida. Quizá el duelo sea una de las experiencias que más resiste la exigencia del apuro.