Sov una amistad ausente
Puedes contar conmigo en los momentos que más me necesites, pero nunca seré de los que te envien mensajes a cada rato.
Vivo en mi mundo, pero mi amistad es verdadera.
He consumido ya, hasta el último vestigio, aquella pluma de wax que en mis manos fue instrumento de placer y contemplación; y ahora, reducida a la nada, me recuerda que aun aquello que parece inagotable está condenado, como toda cosa terrenal, a perecer.