Si de verdad estos que han realizado y participado en cacerías y en conductas de violencia física son capaces de presentarse a unas generales sin problema, la ley de partidos se puede derogar perfectamente.
Literalmente, su única finalidad es (supuestamente) la de evitar que partidos que promulgan la violencia y participan activamente en ella se puedan presentar.
Estéticamente pavorosa, fruto de esa querencia del joven occidental moderno por entender el lujo como la sofisticación de un piso piloto de IKEA: acabados neutros, desprovistos de alma; ausencia total de detalle artesanal; hasta la textura natural más mínima resulta ingenieril.
Esto es una barbaridad.
Si protestas contra un genocidio son 8 años de cárcel, si robas millones de euros como hacen empresarios y políticos quedas en libertad.
Es un ataque sin precedentes a nuestras libertades políticas.
La justicia burguesa es clasista y sionista.