Ciertamente, muchas honras mancilladas; honores tirados a la basura; impúdicas publicaciones; amores desatados; amistades rotas; reputaciones destruidas; gente seria desacreditada, etc. Pero, ¡caramba! muchas verdades salen a flote a través de las redes sociales.
Exigir responsabilidad ante esta situación dantesca, luego del desplome del techo del jetset, NO es sembrar odio. Déjense de cuentos. Post y comentarios que pretenden suavizar, rayan en la indecencia ante un pueblo que llora.