me lo tomo personal, porque a esta edad uno ya sabe lo que hace, con quién lo hace y por qué. No hay excusas, los actos hablan solos y no tengo por qué minimizar nada.
hay personas que nunca van a saber cuánto las quise, cuánto las extrañé, las lloré, las soñé, las necesité, las esperé y cuánto amor y vida me costó dejarlas ir.