Si no somos nosotras, almas religiosas, las que intercedan ante Dios, entonces ¿quién lo hará? Que cada una arda como víctima pura de amor ante la Majestad de Dios; para ser agradable a Dios, cada una debe unirse estrechamente a Jesús; sólo con Él y por Él podemos agradar a Dios.
Cuando conozco Tu grandeza y Tu belleza, oh Dios mío, me alegro indeciblemente por ser tan grande el Señor a quien sirvo. Con amor y alegría cumplo Su Santa Voluntad y cuanto más lo conozco, tanto más ardientemente deseo amarlo. Me quema el deseo de amarlo cada vez más.
No podemos imaginar lo q es el Infierno.
Si sumamos fuego, llamas, hielo, hambre, sueño, sed, heridas, enfermedades, plagas, dolores, putrefacción, muerte, es decir, todo lo q atormenta al hombre en la tierra, y lo multiplicamos millones de veces. Solo sería una pálida sombra.
Jesús me dijo estas palabras: “Hija Mía, no tengas miedo de nada. Yo estoy siempre contigo; cualquier adversario sólo podría dañarte si Yo se lo permitiera. Tú eres Mi morada y Mi estable descanso, por ti detengo la mano castigadora, por ti bendigo la Tierra.”
El que muere tiene un gran amor: “Acuérdate de mí cuando estés en el Paraíso”. Es lo que ha hecho la gracia y la meditación con un criminal. El arrepentimiento sincero transforma inmediatamente el alma. Por eso, la vida espiritual debe ser vivida con seriedad y sinceridad.
#Reflexionemos SI NO LO SABIAS AHORA YA LO SABES...Un día un joven le preguntó a su abuelo: "¡Abuelo! Cómo pudieron vivir antes...
- Sin tecnología
- Sin internet
- Sin ordenadores
- Sin drones
- Sin TikTok
- Sin Instagram
- Sin Facebook
El abuelo respondió:
"Al igual que tu generación vive hoy...
- Sin oraciones
- Sin dignidad
- Sin compasión
- Sin vergüenza
- Sin honor
- Sin respeto
- Sin personalidad
- Sin carácter
- Sin amor propio
- Sin modestia
- Sin honra
Nosotros, las personas nacidas entre 1950 y 1989 somos los bendecidos, nuestra vida es una prueba viviente.
• Cuando montábamos en bicicleta, nunca usamos el casco , si nos hacíamos daño , la mercromina lo curaba todo.
• Después de la escuela, hacíamos los deberes y salíamos a jugar a la calle hasta el anochecer. Cada padre nos llamaba con su particular silbido y sin rechistar para casa.
• Jugábamos con amigos de verdad, no amigos de internet.
• Si alguna vez nos sentíamos sedientos, bebíamos agua del caño, no agua embotellada u osmotizada.
• Nunca nos pusimos enfermos compartiendo el mismo vaso con nuestros amigos/as.
• Nunca ganamos peso comiendo platos de arroz todos los días y chocolate con pan.
•No le pasó nada a nuestros pies a pesar de andar descalzos durante horas.
• Nunca usamos suplementos alimenticios para mantenernos saludables.
• Solíamos crear nuestros propios juguetes y jugar con ellos.
• Nuestros padres no eran ricos. Ellos nos dieron amor, no materiales mundanos.
•Nunca tuvimos , teléfonos móviles , DVD, Play Station, Xbox, videojuegos, ordenadores personales, iPhone , iPad , Netflix ,internet... pero sí tuvimos amigos/as de verdad y no amigos/as virtuales.
• Visitábamos las casas de nuestros amigos/as sin haber sido invitados y disfrutamos de la comida con ellos.
• Los familiares vivían cerca para disfrutar el tiempo con la familia.
• Es posible que hayamos estado en fotos en blanco y negro, pero podemos encontrar recuerdos muy coloridos en esas fotos.
• Somos una generación única y más comprensiva, porque somos la última generación que escuchó a sus padres ...
...y también la primera que tuvo que escuchar a sus hijos.
¡Somos una edición LIMITADA!
Los hijos de Alá dicen que “los vientres de sus mujeres son sus mejores metralletas”. Ellos, territorio que invaden, territorio que poblan. Se casan y tienen infinidad de niños. Los Cristianos en cambio suprimen su fertilidad, se esterilizan y establecen su propia póliza de 2 hijos por “bien de la familia”. Y, peor aún, los más progres rechazan y se deshacen de sus propios hijos para intercambiarlos por perrhijos.
Esto es el peor suicidio cultural y religioso.
Si queremos la restauración de la civilización Cristiana debemos hacer lo que hicieron nuestros antepasados, formar familias Católicas numerosas que amen a Dios, familia y patria. La familia Cristiana es el núcleo y la sanación a esta degeneración.