Akira Toriyama, gracias por crear la serie animada que más feliz me hizo en la infancia. No sé qué habría sido de mi vida sin Dragon Ball y el sinnúmero de intentos por sacar el kamehameha, creer que podía volar y que en alguna rabieta, podía aprovechar y transformarme en súper saiyajin.
Descansa en paz y otra vez, gracias 🖤