El olimpismo que corre por nuestras venas estará hasta el final de nuestros días.
No obstante hay una realidad que cuesta aceptar. Nos quedamos en el tiempo, en la historia. En logros y hazañas de equipos que muchos (la mayoría de los que están hoy en las redes) no tuvieron la oportunidad de ver en la cancha y que fueron contadas por padres y abuelos.
Hoy somos lo mismo que Independiente de Avellaneda con 7 Copas Libertadores pero la última en 1984, Peñarol de Montevideo con 5, con la "más reciente" en 1987, Estudiantes de la Plata con 4, pero la más cercana en 2009. Veinte y cuatro años, si, 24 !!! pasaron desde nuestra última Libertadores alcanzada. Es toda una vida.
No queda más que conformarnos con campeonatos locales cada tantos años, en un torneo que no es más en la actualidad que uno chileno, peruano o boliviano (con todo respeto y solo haciendo alusión al también pobre nivel de los mismos).
Si la "historia" no se revalida, queda en el tiempo, en la estadística. Y mucho peor, en el olvido. Y nadie puede jactarse tampoco tanto por algo que pasó hace tanto tiempo.
Ya no existe eso de la "mística", ni el peso de la camiseta, ni "Olimpia sabe jugar partidos de Copa", ni "somos una isla". Ni tampoco eso de "el único que llegó a una final en cada década". Todo está solamente en el imaginario colectivo. No en la realidad palpable y que puede ser vista categóricamente. Muy por el contrario.
Es la triste realidad del fútbol paraguayo y sudamericano, practicamente con la única excepción de Brasil.
Hoy en día no nos queda otra que festejar tener uno o dos "clásicos" más ganados y la diferencia entre barras golpeándonos el pecho porque una alienta mejor que otra. O si nuestro "recibimiento" fue mejor que otro por la pirotecnia y los mosaicos. O si cada tanto podemos burlarnos más del rival con memes.
Triste, lamentable y lapidario por donde se lo pueda analizar.
Y lo peor de todo. Cero señales de mejora en un futuro cercano.
La historia del NUEVO HÉROE de Paraguay es de esas que EMOCIONAN. En 2023, Orlando Gill todavía estaba en la Segunda División de Paraguay. Su hijo Lauti acababa de nacer, tuvo complicaciones de salud y, para solventar los gastos médicos, tuvo que vender camisetas que había guardado de recuerdo, como la del Sudamericano U20 y algunos jerseys de su club. No había nada claro, ni en el fútbol ni en su vida personal. Sin embargo, junto a su mujer y su bebé, no dejó de luchar.
En 2024, Orlando se mudó a Argentina para jugar en San Lorenzo de Almagro. Llegó al equipo reserva, sin nada seguro. Se ganó su lugar. Se abrió la puerta del primer equipo. Y después de verlo destacar en Argentina, Gustavo Alfaro lo llevó a la Selección de Paraguay.
Debutó en La Albirroja hace menos de 1 año. Se presentó en la Copa del Mundo con solo 6 partidos internacionales a nivel absoluto. Y pese a las críticas y cuestionamientos de figuras legendarias como José Luis Chilavert, acaba de darle a Paraguay su TRIUNFO MÁS IMPORTANTE Y ÉPICO en toda la historia de las Copas del Mundo.
Cuando Gill debutó con la Selección de Paraguay en 2025, su esposa Melissa escribió: "No fue fácil y nunca será fácil, pero con amor y sacrificio todo se puede... ojalá el mundo entero sepa el gran corazón que tenés y las ganas que tenés de seguir creciendo".
Bueno, pues ese día llegó, querida Melissa. Hoy todo el planeta fútbol sabe quién es Orlando Gill. El nuevo ídolo paraguayo, el guardián de La Albirroja, el papá de Lauti y el PRIMER PORTERO CAPAZ DE GANARLE UNA TANDA MUNDIALISTA A ALEMANIA.
¿Le ganó al juego? No, no.
ORLANDO GILL LE GANÓ A LA VIDA.
Poco se habla del tremendo apertura que tiene el fútbol paraguayo 🔥🔥🔥. A una fecha del final, dos equipos llegan con 1 solo punto de diferencia para definir el título de Vicecampeon, al todo o nada 👏🏻 🇵🇾
😂 Ojo a la secuencia. Ajax ganaba 2-1 al Groningen y el arquero no quiso devolverle el balón al recoge pelotas. Al minuto 90+9’ empatan el partido y el mismo chico le ofrece una pelota al mismo futbolista. Karma le llaman.
𝐋𝐀 𝐆𝐋𝐎𝐑𝐈𝐀 𝐍𝐎 𝐓𝐈𝐄𝐍𝐄 𝐏𝐑𝐄𝐂𝐈𝐎.
Hace 46 años exactos, rompíamos la hegemonía del Atlántico y conquistábamos nuestra primera Copa Libertadores de América.
En La Bombonera, la casa de Boca Juniors, un título que marcó un antes y un después en nuestra historia.
El certamen más prestigioso del continente llegaba a nuestras vitrinas.
¡Salud, eternos Campeones de América!
🌎🏆🤍🖤🤍
Facu querido.
Dos temporadas y media juntos.
Muchos momentos que quedan en el recuerdo.
Diste la vida por la camiseta, cumpliste el sueño de gritar campeón con este escudo y te vas por la puerta grande.
¡Olimpia siempre será tu casa!
🤍🖤🤍
Era segunda amarilla y expulsión de Beto de la Cruz, penal por un error de Sebas, Leguizamón es un akane, le hicieron ídolo y no termina una sola jugada, no podes tener tantos jugadores que pueden dar mucho más en el medio, y jugas con Richard, segundo partido que no mete un pase
Antes, ser un ídolo en Olimpia, requería ganar al menos una Copa Libertadores . Sin embargo, en Cerro, para ser ídolo, basta con insultar a un hincha de Olimpia o marcar goles en contra de Olimpia, lo que te convierte en el máximo ídolo.
Loco Gabriel González 💣🔥
Por favor tómense unos minutos para ver esto. Hugo Rodallega (39 años) rompió en llanto tras lesionarse en plena final de Liga Colombiana. Al instante y en UNA PIERNA marca el gol del CAMPEONATO para Independiente Santa FE.
Héroe 🇨🇴🔝