Maduro y Cilia Flores ya casi no movilizan ni a los suyos. Hoy frente a la cárcel federal de Brooklyn apenas apareció una manifestación pequeña y escurridiza de apoyo. Un puñado de consignas para dos figuras que durante años se creyeron intocables. Mientras tanto, millones de venezolanos esperan que este capítulo permita pasar la página y comenzar a reconstruir el país que el chavismo criminal y el hambreador socialismo del siglo XXI dejaron en ruinas.
Amigos. Me resulta sumamente desmotivador el que la mayoría de ustedes ni siquiera se molesten en dar un like o un retweet a mis post para que el logaritmo de X les dé más visibilidad, y ya ni hablemos de colaborar con mi trabajo a través de las Apps.
Shalom 😑