Te engañan, mienten, fingen demencia... y perdonas,
todo perdonas por amor.
Pero a tu primer error;
te juzgan, repudian y condenan.
Así es la vida,
injustamente injusta.
Déjame abrirte las piernas con mis encantos propios, deja mojar mis labios con los tuyos y hacer que pierdas la noción del tiempo; llena mi boca de tus jugos y yo córrerme las veces que quieras derritiendo tu cuerpo sobre el mío, así saciar tus ganas y yo mi lujuria...
Eres el recuerdo más bonito
que guarda mi alma, mirar la puesta de sol y hablar con las estrellas de ti, tú mi poema, mi hermosa inspiración al mirar el cielo y el mar, al escuchar tus susurros que llegan de lejos.
Tu y yo nos merecemos
un amor extraordinario,
un amor sincero
e incondicional.
En el cual exista confianza,
admiración y respeto.
Donde yo te cuido,
tu me cuidas
y nos queramos bonito
los dos.