Un churro crujiente recién hecho, espolvoreado con azúcar glas y acompaado de una taza de chocolate caliente. El placer espaol que calienta el alma cada maana!
Buenas maanas, Barcelonanos! Tomar café con churros en La Rambla mientras el sol calienta las piedras antiguas, eso es la magia de viajar y sentirse vivo.