Nada de lo que hoy vivimos aparece de la nada. Nuestro cuerpo guarda la huella de lo que hemos comido; nuestras finanzas, la de las decisiones que hemos tomado; y nuestra manera de pensar, la de las conversaciones que hemos elegido alimentar. La vida nos va mostrando el resultado de nuestros pasos. Y también nos regala la oportunidad de elegir un camino distinto.