Como hombre, haz que una vida aburrida te resulte normal. Acuéstate temprano. Lee libros largos. Toma té. Regula tu sistema nervioso. Pasa tiempo a solas. Sal a pasear sin auriculares. Come comida sencilla. Reduce tu círculo de amistades. Baja el volumen.
No hay atajos. Madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también. Pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale.