Ya no puedo confiar en personas que han sido muy multifacéticas en la vida.
En la vida me he topado con distintas personas y personalidades que han sido:
1. Vendedores
2. Couch de vida
3. Asesores
4. Agentes de servicios
Puf! Son los que creen saber cómo se hacen las cosas
Mi ex me bloqueó hace dos años.
Nunca volvimos a hablar.
Anoche me llegó un mensaje suyo.
A las 2:26 a.m.
“¿Aún tienes las llaves?”
Me quedé mirando la pantalla.
Pensé que era un error.
Respondí:
“¿De qué hablas?”
Tardó unos segundos.
“De mi apartamento.”
Sentí algo raro.
Ella se mudó hace meses.
—¿Todo bien? —escribí.
No contestó.
Minutos después, otro mensaje.
Una foto.
Era su sala.
Oscura.
Con la puerta abierta.
Pero había algo más.
Al fondo…
alguien parado.
No se le veía la cara.
Le marqué.
—¿Qué es esto? —pregunté.
Silencio.
—¿Estás ahí?
Respiración.
Muy cerca del micrófono.
—No debiste responder —susurró.
Se cortó.
Me levanté.
No sé por qué, pero manejé hasta su antiguo edificio.
La puerta principal estaba abierta.
Subí.
Su apartamento… también abierto.
Entré.
Todo vacío.
Sin muebles.
Sin nada.
Solo una cosa en el suelo.
Un celular.
Encendido.
Con nuestro chat abierto.
Un nuevo mensaje llegó.
“Ahora ya tienes las llaves.”
Escuché la puerta cerrarse detrás de mí.
Admito que es cansado, muy cansado, muchas veces me he querido rendir, pero tarde o temprano cada segundo que estoy dando de mí y por mí valdrá la pena