Esta noche regresan las traiciones. Vuelven las conspiraciones por el trono. Retornan los dragones y sa danza en el cielo 🐉🔥Comienza la temporada 3 de #HouseOfTheDragon
Espero que sea mejor que la T2 y sobre todo que vuelva el Damon de la T1😌
El problema de España se llama ENVÍDIA
Ayer publiqué este post.
Y después de leer los comentarios, he llegado a varias conclusiones.
La primera es que España tiene un problema enorme con la cultura del resentimiento. Da igual que te hayas comprado una vivienda trabajando, ahorrando y sacrificándote. Que hayas asumido riesgos económicos que otros no han querido asumir. Para una parte de la sociedad, si has conseguido algo que ellos no tienen, automáticamente te conviertes en el CULPABLE de sus problemas.
Porque, en lugar de preguntarse qué pueden hacer para mejorar su situación, prefieren dedicar sus energías a explicar por qué a ti debería irte peor.
La segunda es que vivimos en un país dominado por la envidia.
Lo comprobé con este debate y también cuando publiqué lo que cobra un Policía Nacional.
En una sociedad sana, cuando descubres que un colectivo cobra poco, reclamas que cobre más. En España, la reacción suele ser exactamente la contraria: pedir que quien está mejor cobre menos.
No se busca mejorar la propia situación. Se busca EMPEORAR la del vecino.
Y esa mentalidad es una de las principales razones por las que este país lleva años atrapado en los mismos debates.
La tercera es que mucha gente parece incapaz de distinguir entre un pequeño propietario y los grandes actores del mercado inmobiliario.
Para algunos, da exactamente igual que tengas una vivienda comprada con tu trabajo, que la estés pagando con una hipoteca o que, por circunstancias personales o laborales, la tengas alquilada.
Automáticamente eres:
un especulador.
un parásito.
un enemigo.
Y eso demuestra hasta qué punto el debate se ha vuelto irracional.
Porque insultar a pequeños propietarios NO crea viviendas.
Señalar a quien tiene una propiedad NO crea viviendas.
Desear expropiaciones NO crea viviendas.
Lo único que aumenta la oferta es que existan más viviendas disponibles.
Hay demasiada gente que ha sustituido la ambición por el resentimiento.
Si alguien tiene algo que tú no tienes, la culpa es suya.
Si alguien gana más que tú, la culpa es suya.
Si alguien ha tomado decisiones que le han permitido mejorar económicamente, también es culpa suya.
Siempre la culpa es del otro.
Nunca de las decisiones propias.
Una sociedad progresa cuando la gente intenta mejorar su situación. No cuando dedica su tiempo a exigir que empeore la de los demás.
Cada vez tengo más claro que el verdadero problema no es que a algunos les vaya bien, sino que hay demasiada gente a la que le molesta profundamente que al vecino le vaya mejor que a ella.