Este lugar dejó de ser una red social y se convirtió en un archivo de pensamientos, de versiones de mí que quizá ya cambiaron. Lo curioso es que ya casi nadie me lee, y creo que por eso me gusta más.
Crecer exige la disposición de enfrentar verdades incómodas, cuestionar creencias arraigadas y abandonar identidades que ya no corresponden a quien eres.