Mientras el país celebra, una noticia pasó prácticamente inadvertida.
El 30 de junio fueron cesadas las 43 personas trabajadoras sociales del Instituto Federal de Defensoría Pública.
No eran personal administrativo. Eran profesionales que realizaban investigaciones socioeconómicas, elaboraban dictámenes en trabajo social e identificaban las condiciones de vulnerabilidad de quienes acuden al Estado porque no pueden pagar una defensa o una asesoría jurídica.
Su trabajo permitía que mujeres víctimas de violencia, niñas, niños y adolescentes, personas mayores, indígenas, migrantes, personas con discapacidad y víctimas de violaciones a derechos humanos recibieran una atención integral y una defensa acorde con su realidad.
Cuando desaparece este personal especializado, no sólo se pierden empleos; también se debilita la posibilidad de impartir una justicia profesional, independiente y de calidad para quienes más la necesitan.
Resulta especialmente preocupante que, después de que la reforma judicial prometió reiteradamente respetar los derechos laborales, continúen presentándose ceses que dejan a personas servidoras públicas sin empleo y, en algunos casos, incluso sin seguridad social para continuar tratamientos médicos indispensables.
Defender los derechos laborales también es defender el Estado de derecho. Y proteger a quienes hacen posible el acceso a la justicia es proteger, sobre todo, a quienes menos tienen.
La justicia también se debilita cuando se despide a quienes la hacen posible.
🛑Ojalá nos ayuden a identificar a este papá buscador para ayudarlo.
🛑Si se dan cuenta, entrega fotos de su hija en recortes pequeños de papel.
🛑Hay que ayudarlo a hacer más visible su búsqueda.
Afuera del estadio de Monterrey, durante el partido entre Suecia y Túnez, aficionados suecos mostraron su apoyo a las madres buscadoras mexicanas.
Tuvieron que venir personas de otro continente para mostrar empatía con mujeres que llevan años buscando a sus hijos.
Mientras algunos políticos las ignoran, las desacreditan o simplemente voltean para otro lado, aficionados extranjeros entendieron en unos días el dolor que muchas autoridades no han querido entender en años.
Hay gestos que valen más que mil discursos.
Y hoy fueron ciudadanos suecos quienes dieron una lección de humanidad que muchos funcionarios mexicanos siguen sin aprender.
Qué tristeza que tantas veces la solidaridad llegue desde tan lejos.
¿Los conoces? Internet, haz tu magia.
Unos orangutanes usaron la pancarta de fotos de desaparecidos de una madre buscadora para cubrise de la lluvia y luego golpearon al periodista que defendió a la señora.🤬
BÚSQUEDA URGENTE: DIFUNDIR AL MÁXIMO
No hay rincón donde pueda ocultarse, daremos con él.
Se escapó equipaje en mano. No descansaremos hasta que este sujeto sea localizado y responda ante las autoridades por el daño irreparable que le causó a su pequeña.
La señora Vica Torres, con el alma destrozada, suplica que nadie se confíe ahora que el individuo huye de la ley:
"¡Se marchó con todo lo que pudo porque es consciente de sus actos! Les ruego con el corazón que sigan compartiendo su imagen, que todo el país reconozca su rostro. Si saben dónde está, avisen a las autoridades de inmediato. No me detendré hasta que mi niña esté segura y este tipo enfrente las consecuencias."
¡TODO EL PAÍS UNIDO EN ESTA CAUSA!
¡En este momento tu apoyo es vital! Compartamos esta publicación por todos lados para que Eduardo Alejandro Morales Cervera no tenga un solo sitio donde refugiarse.
A la infancia se le respeta y la impunidad no va a vencer.
Si te cruzas con él en la vía pública, terminales de autobuses, aeropuertos o rutas viales, avisa de inmediato al 911.