Neymar e outros jogadores se negaram a entrar e entregar presentes para crianças com paralisia em uma instituição de caridade.Eles preferiram ficar no ônibus e ignorar as crianças justificando que seria por motivos religiosos, já que são evangélicos e a instituição espírita.
Hoy es una prueba más de lo jodidísima que es esta competición, de lo difícil que es llegar a la final y ganarla. De la cantidad de factores propios, externos y aleatorios que hay que superar para triunfar en ella.
Cada año que pasa, cada torneo que pasa, cobra una nueva dimensión lo que hizo el Real Madrid en 2016, 2017 y 2018. Fue surrealista. Fue extraterrestre. No volveremos a ver algo así. JAMÁS.