Me parece linda la idea de construir algo con alguien: crecer juntos, admirarse incluso conociendo los defectos y errores del otro, y aún así elegir mejorar y evolucionar de la mano. Porque, al final, de eso se trata.
Flaco te extraño y no solo a las 3 de la mañana cuando me siento mal, también te extraño a las 5 de la tarde queriendo decirte “ni sabes lo que me pasó hoy” y eso me duele más.