En redes volvieron a aplaudir a DLsite por haber mandado a volar a las tarjetas de crédito internacionales antes que nadie, negándose a doblar las manos ante la censura que intentaban imponerle al contenido independiente y para adultos.
Tras las presiones de gigantes como Visa y Mastercard para restringir obras en 2024, la plataforma japonesa prefirió cortar por lo sano y refugiarse casi de lleno en la red local JCB, sacando incluso su propia tarjeta y apostando por métodos de pago domésticos para no dejar desamparados a sus ilustradores.
Muchos mencionaron que una simple procesadora de pagos no tiene por qué andarle dictando su contenido a los creativos, consolidando a la tienda como uno de los pocos bastiones que prefirieron cuidar a sus autores antes que arrodillarse ante las presiones financieras de Occidente.