todos bien nalgas de ayyy si que desaparezca el imss wey dios no quiera tengan que pagar una estancia hospitalaria con uci y ahí se van de rodillas cabrones
Mañana es cumpleaños de mi mamá, y todo bien ahora, pero hace unos meses el miedo, la incertidumbre y un diagnóstico de cancer me hicieron pensar que no habrían mas festejos y días juntas. Que cabrona pero también que noble puede ser la vida.
Si me dieran una moneda por cada wey con el que he salido, me ha mandado alv, ha dicho que soy una cvlera,después regresó como si nada hubiera pasado y además hace hyrox, tendría dos monedas. En realidad no es mucho dinero, pero si mucha coincidencia.
No es tan difícil,Claudia. Reduce la jornada laboral a 38 horas, topa las rentas para sacar la vivienda de la especulación, crea una red pública de cuidados que descargue a las mujeres del trabajo reproductivo y aumenta las vacaciones.
Ojalá vieran la prostitución con el mismo horror con que están viendo la gestación subrogada: ambas responden a la misma lógica, la mercantilización del cuerpo de las mujeres. Tal es mi sueño.
Oigan si era cierto eso de que ser adulto es cocinar pollo de 40 maneras distintas. En una semana hice yakimeshi, hamburguesas, albóndigas y pasta, todas con pechuga.
La gestación subrogada es un tema que criticaré hasta que muera ya venga por parte de tus tios los gays, la pareja hetero con problemas de fertilidad, lady gaga, taylor swift o mi puta madre en patinete
Mucho texto, wey. A lo mejor a veces soy medio incongruente e insoportable pero pues es parte del proceso y nadie me va a venir a decir que mi criterio o forma de pensar me la robé de una publicación de ig.
Wey como que por que soy así? Crecí viendo a mi abuela trabajando todos los días porque no alcanzaba con un solo sueldo, encargándose de todas las labores de la casa y cuidando nietxs, a mi mamá sosteniendo sola las responsabilidades de crianza y económicas de dos hijxs
A mi otro abuelo contando historias sobre su servicio social en la sierra, la vulnerabilidad y abandono en la que habitaban sus pacientes y como a veces le pagaban la consulta con tamales, gallinas o fruta porque quizá era lo único que tenían.