@bcrnfrcmchacs está en el pasillo, no hay agua caliente. Jane nos trae comida dos veces a la semana, y si necesitas algo yo estoy un par de habitaciones más allá.
@bcrnfrcmchacs Bueno, en ese caso..
— Se levantó y le indicó que la siguiera para enseñarle la guarida. Era un edificio abandonado en las afueras, nadie pasaba por allí.
Le guió hasta una habitación improvisada, en donde había un cama, una mesita y una lamparita. —
El baño +
@bcrnfrcmchacs —
No voy a negar que nos vendría de perlas. Pero entiendo que querrías algo más concreto que alojamiento y colaboración de nuestra parte. ¿O no?
@bcrnfrcmchacs — Kassandra era orgullosa, pero no tonta. Sabía que si Alena estaba dispuesta a cederles dicha información, darían un gran paso en su carrera hacia derrumbar a los WSTO.
Cruzó una pierna sobre la otra, llevándose una mano al mentón en un gesto pensativo. +
@bcrnfrcmchacs Formabas.
— Repitió, acercándose a la bolsa para revisarla de forma rápida. Al igual que Jane, se encontró con la documentación de la que hablaba. Acto seguido le preguntó a la rubia si le había tratado la herida, y al ver que estaba fuera de peligro, le señaló +
@bcrnfrcmchacs Vale.
— Dijo, acercándose a esta hasta quedar a un par de metros, en donde se cruzó de brazos. —
Digamos que accedo. ¿Cómo sé que puedo fiarme de tí y no nos vas a vender? Al fin y al cabo, formas parte de los WSTO.
@bcrnfrcmchacs — Arrugó ligeramente el labio cuando la morena se dignó a hablar. —
No estoy hablando contigo.
— Dijo, dejando pasar el tema y prestando atención ahora a la recién llegada. —
¿Y bien? ¿Por qué querríamos colaborar contigo?
@bcrnfrcmchacs te crees que estás haciendo? ¡¿Por qué la has traido aquí?!
— Mientras Jane intentaba explicarse, esperaba el más mínimo intento de algo raro por Alena para tener una excusa y lanzarla por los aires. —
@bcrnfrcmchacs — La rubia no esperaba a que nadie llegara, por lo que cuando escuchó la puerta ya estaba preparada con ambas manos alzadas y una extraña energía alrededor de estas lista para ser lanzada.
Fijó su mirada en Alena y después en Jane, a la que recriminó. —
¿Qué demonios +