Cásate con un hombre con mentalidad de proveedor: no rico, pero responsable y con liderazgo. Que cubra tus necesidades sin que tengas que rogarle ni recordárselo. Que cuide de ti. Que esté presente por elección, te dé paz y cumpla su palabra. No es dinero, es carácter.
Si tu hombre no te compra peinados ni bolsos caros pero sí te abre las puertas, se asegura que comas, te acerca una silla, te masajea los pies, te calma, te abraza cuando estás deprimida, es honesto, no te engaña, es respetuoso, etc ¡Ganaste! Eso también es un trato de princesa.
me acabo de enterar q en Cuernavaca están prohibidos los elotes preparados el 15 d septiembre pq se agarran a elotazos a los gobernadores
t amo mexico, eres un naco y estúpido JAJAHAJJA