En la vereda La Fortuna, en Mutatá, #Antioquia, acompañamos la graduación de 30 firmantes de paz de Urabá-Darién, quienes terminaron el curso ‘Participación Ciudadana, Incidencia y Control Social’ de la Escuela de Formación Política de @UdeA y @ARNColombia. 🎓🕊️🇨🇴
Súper ganable esta final, este partido de vuelta lo demuestra.
La final que hicimos en Barranquilla fue totalmente vergonzosa, nos lapidó el título, que paguen los jugadores que tienen que pagar por ese desastre y que los limpien, empezando por Chipi mierda.
Llevamos 3 años diciéndole a Nacional lo peligroso que es tener un arquero tan de mierda como Chipi Chipi y desde eso lo han renovado como 3 veces, creyeron que no la iba a cagar en un partido importante hasta que llegó el día. Felicidades @nacionaloficial
En Turbo, #Antioquia, acompañamos jornada interinstitucional organizada por la @AgenciaTierras, con comunidades campesinas y víctimas del conflicto armado de Urabá. Allí recibieron orientación sobre acceso a tierras, formalización de propiedad rural y oportunidades productivas.
En Carepa, Antioquia, acompañamos el cierre del proyecto #PDET "Fortalecimiento de la cadena de cacao" que benefició a 100 familias y 3 asociaciones cacaoteras del municipio, con fondos de @RenovacionCo a través de @fcolombiaenpaz y recursos propios de la asociación Caocares.🧵
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
2025 ha dejado una notoria mejoría en las salidas y todo es gracias a las hinchadas de esta ciudad midiéndose las guevas.
Lo que ve el Atanasio está lejos de verlo cualquier estadio de este continente.