Adorni no es hijo del sistema. No tendrá salvavidas de lujo. Es alguien sin ninguna aptitud reconocible que se sintió tan impune como para burlarse hasta de personas con discapacidad. Quedará en la historia como un soberbio, un inútil y un corrupto.
Ni un milímetro de pena.
@madorni Renunciás mintiendo una vez más. Tu carta no asume una sola responsabilidad: la culpa siempre la tienen los otros —los medios, el periodismo, la “carnicería mediática”—. Nunca vos.
Entonces te lo explico con datos, los mismos que están en la causa que te inicié:
Cobrabas un sueldo de $1.700.000. Pero por la consultora +Be —la que montaste con tu socia en la corrupción, tu esposa Angeletti— te entraron $55 millones en una sola factura de Foggia, cuya apoderada es la mejor amiga de Karina Milei. Indio Cuá no la declaraste, y con tu sueldo tampoco te alcanzaba para comprarla. Y el del “pendrive lleno de dólares” no fue ningún periodista: fuiste vos el que lo puso sobre la mesa. Como si fuera poco, pagabas tus gastos personales con las tarjetas de crédito de tus empleados, entre muchos otros.
Eso no es una operación son tus choreos que no te cierran.
Si estás tan compungido y tan decidido a “proteger a tu familia”, esa carta también debería incluir tu renuncia al directorio de YPF. ¿O para cobrar esa silla tenés una vara distinta? Con vos, cuando se habla de guita, todo cambia.
Ahora deberás afrontar tus causas desde el llano. Sin hablarle al fiscal a través de ministros. Sin mandarle la ARCA a los testigos. Como un simple ciudadano.
Vas a tener que caminar las calles como cualquier laburante deslomado de este país.
Y ese, el pueblo, va a ser tu verdadero juez.
Pero tu renuncia —esa que te mandaron a hacer— ya es una anécdota. Un gesto tardío para calmar a un pueblo que no aguanta más sus políticas de hambre.
Es tarde, Adorni. Tarde porque al caer dejaste a la vista lo que tapabas: que los verdaderos jefes de la banda son el Presidente y su hermana.
Es tarde porque quedó al desnudo que gobierna ella —la que no sacó un solo voto, la que maneja una lapicera que ningún argentino le entregó—.
Es tarde porque a vos no te encumbraron: te usaron. Fuiste el escudo hasta que dejaste de servir, y el día que pesaste más que su reelección te soltaron la mano sin que les temblara el pulso. No hubo amenaza que pudo dar vuelta tu historia.
Se acerca el día en que rindan cuentas —y van a rendirlas— nadie podrá decir que no lo escribí.
Fiel a mi estilo de alzar la voz cuando otros callan 📣
Marcela Pagano
Terminó tu paso por la vida pública.
Terminó tu paso por la política.
Terminó tu paso por los medios.
Y terminó, también, cualquier posibilidad de volver a pararte frente a un micrófono o una cámara sin que la memoria te pase factura.
Decís que renunciás por responsabilidad. Que lo hacés para cuidar al Presidente y al Gobierno.
Cada uno creerá la explicación que quiera.
Yo me quedo con un hecho mucho más simple: tu salida llega cuando las investigaciones sobre tu patrimonio y el nivel de vida que exhibís ya pesan demasiado sobre el Gobierno y las explicaciones dejaron de alcanzar.
Y te soy sincero.
No siento la más mínima lástima.
Porque durante demasiado tiempo confundiste el poder con el derecho a humillar.
Venías de los medios. Conocías el oficio. Sabías perfectamente cuál era el rol del periodismo.
Sin embargo, apenas llegaste a un cargo público, elegiste el desprecio.
Como vocero interrumpías preguntas. Descalificabas. Ridiculizabas. Tratabas a quienes preguntaban como si fueran una molestia y no ciudadanos ejerciendo su derecho a pedir explicaciones a través de la prensa.
No fue un exabrupto.
Fue una forma de ejercer el poder.
Creíste que la soberbia era inteligencia.
Que la prepotencia era autoridad.
Que humillar era gobernar.
Hasta llegaste a proponer un botón para silenciar preguntas incómodas, como si el problema fuera quien preguntaba y no quien debía responder.
Y hoy descubrís la verdad más vieja de la política.
El poder no hace grande a nadie.
El poder solamente revela quién sos.
Podrás renunciar.
Podrás esconderte.
Podrás volver a empezar donde quieras.
Pero hay una cárcel sin rejas y una condena sin jueces.
La de vivir sabiendo que el recuerdo que dejaste de vos será siempre más grande que cualquier cargo que alguna vez ocupaste.
Y esa, @madorni, es la única condena que dura toda la vida.
Fin
https://t.co/DScCkQaANG
Serenata De los Santos Fumadores
Es una canción que estuvo esperando varios años una interpretación que esté a la altura de lo que yo creo que merece esta canción, porque es una de mis mejores canciones de todos los tiempos.
Y cuando pensábamos que ya no quedaban palabras por escuchar, apareció este audio.
El Indio hablándole a Messi como quien le habla a un compañero de ruta. Sin protocolos, sin máscaras. Con la humildad de los grandes y la emoción de quien reconoce a otro elegido.
Gracias Míster 🇦🇷
Nuestro Guernica lo pintó Daniel Santoro y retrata la única vez en la historia que las fuerzas armadas de una Nación independiente, bombardearon a su propia poblacion.
Agrego que, fue para hacer caer un gobierno Constitucional. El terrorismo en su máxima expresión.
✒️Último poema que le dedicó el periodista Alejandro Almeida a su mamá Taty, en la voz de ella.
😭Taty pasó 50 años buscándolo y hasta el día de su fallecimiento no pudo encontarlo. No olvidamos. No perdonamos. No nos reconciliamos.
Memoria, verda y justicia. Ahora y siempre.
@Indio_Solari_ok@garufa_ok No hay despedida para quien ya se volvió parte de nuestra historia. Gracias por tanta belleza, tanta rebeldía y tanta verdad compartida. La misa sigue viva en cada corazón ricotero.