Aquí sigo en pie, en los días lindos, en los días grises, en mis momentos de luz y de oscuridad pidiéndole a Dios fuerzas y salud para seguir, agradeciendo por cada cosa pero más por aquellas que me hacen feliz.
Siempre de tu mano mi Dios.
Al final del dia. Solo soy yo en mi cuarto, hablando con Dios y pidiéndole que por favor que todo me salga bien, que me de fuerza para seguir, que mejore mi vida y que me ayude con todo lo que no le cuento a nadie y solo él sabe