Tanto luchó Rhaenyra por ser reina y tener la libertad de decidir, para que su primera decisión al sentarse en el Trono de Hierro sea hacer exactamente lo que le ordena el HOMBRE que tiene a su lado, quien actúa únicamente desde el rencor. Terminó traicionando a Alicent, que sí cumplió su palabra. Se les cayó el cuento a los Negros.