Andar con un hombre “casado” solo te deja lecciones.
1. Perro es perro y donde le den de comer, come.
2. No importa que tan tóxica seas con tu “esposo o pareja” cuando te quieren hacer pendeja, te van a hacer pendeja.
Ni modo, toca volverse a poner el chaleco antibalas y convencerme a mi misma que no me gusta la atención ni hablar por teléfono para contarle mi día a alguien.
Tuve un hombre que me consintió tanto, que me acostumbro a recibirlo todo sin tener que pedir nada.
Y un día me dijo: si un día ya no estamos, el próximo tendrá que hacer todo por ti. Porque menos no mereces.
Aún recuerdo los mensajes de diciembre, el trato de enero, los sentimientos encontrados en febrero, la confusión en marzo, el dolor y la decepción en abril y mayo... Ya casi Junio.