Está en la mierda.
Y lo sabe.
No es que no lo vea.
Es que le da más miedo salir que quedarse.
Se ha acostumbrado a la jaula,
al ruido constante,
a esa tristeza que ya no sorprende porque vive ahí,
sentada en el sofá de siempre.
Dice que no puede.
Pero en realidad es que no se atreve.
Porque cambiar duele.
Porque soltar asusta.
Porque empezar de cero implica reconocer que lo de ahora no era hogar,
era miedo.
Y mientras tanto se queda.
Esperando que algo pase.
Que alguien la rescate.
Que el miedo se vaya solo.
Pero el miedo no se va.
Solo se hace dueño del silencio.
Te echo de menos
en las cosas pequeñas,
en el ruido de la casa
cuando nadie responde.
En el ruido que hacían tus llaves
cuando estabas llegando.
Te busco sin querer
en las canciones que tenías en tu lista de Spotify,
en el café de la mañana,
en tu mal humor de las mañanas
en ese hueco que nadie ocupa.
Dicen que el tiempo lo calma todo,
pero hay ausencias
que no duelen menos,
solo aprenden a esconderse.
Por un rato.
Per la teva salut mental:
·No t'ho prenguis tot personalment.
·No intentis entendre tothom.
·No t'ho prenguis tot en serio.
·No vulguis complaure tothom
De vegades, el millor que pots fer per tu mateix, és "passar" més i no patir tant per tot i per tothom.
Som-hi?
Bon dia🤍😉
“El duelo no solo habla de la ausencia del otro. El duelo habla del cambio de vida, de la pérdida de una parte de identidad que se queda en el vínculo y de tener que conocerte de nuevo en unas circunstancias que son nuevas y pesan. Habla de la finitud, de la rapidez con la que el contexto se y te trastoca y de la vulnerabilidad humana a consecuencia de que alguien deje huella y después se despida. El duelo no es solo sentir tristeza y echar de menos, sino escuchar día a día lo que te cuenta de la herida y de ti, con todas las emociones que esto implica”
El duelo no solo habla de la pérdida de un vínculo. El duelo habla del peso de la ausencia, del cambio y del adiós a una parte de ti que salía en respuesta a quien ya no está. Habla de la finitud, de todo lo que podría haber sido diferente y de la decepción ante la ruptura de expectativas por aquello que ya no seremos. Habla de no reconocerse a uno mismo y de la falta de ilusión por seguir reconstruyendo la vida a pesar de saber que no queda otra opción. El duelo es mucho más que transitar la tristeza de una despedida. Y el mundo no nos lo dice
El tiempo pasa rápido.
A veces demasiado.
Por eso no merece la pena
guardar rencor
ni perder días por orgullo.
La vida cambia en un suspiro
y la gente buena no siempre espera.
Di gracias más veces,
cuida a quienes te cuidan,
sé valiente para acercarte
cuando otros se alejan.
Al final, lo único que duele
es lo que no hicimos
cuando todavía estábamos a tiempo.
Los abuelos deberían ser eternos.
Deberían quedarse para siempre en la mesa de la cocina, con ese olor a café recién hecho y pan tostado, con la radio sonando bajito y esa paciencia que no se aprende en ningún libro.
Deberían estar siempre en el banco del parque, esperando a que llegues con tus problemas de adulto disfrazados de urgencia, y ellos, con dos frases y una sonrisa cansada, te los conviertan en cosas pequeñas.
Deberían ser eternos para que nunca falte esa llamada que empieza con un “¿ya comiste?”, aunque tengas treinta años y vivas solo desde hace diez.
Deberían quedarse para siempre con sus historias repetidas, porque al final entiendes que lo repetían para no olvidarse, para agarrarse un poquito más fuerte a la vida.
Y cuando se van, te das cuenta de que eran hogar.
Que las paredes de tu infancia estaban hechas de su risa, sus manos y sus silencios.
Que el mundo duele más sin ellos, pero al mismo tiempo, cada recuerdo es un abrazo invisible que no se gasta.
Ojalá los abuelos fueran eternos.
Aunque quizá lo sean, de alguna forma, cada vez que cierras los ojos y los vuelves a ver sonriendo en tu memoria.
La próxima vez que alguien critique a los trabajadores públicos,a los funcionarios, recuerda quién está apagando el fuego ahora,de madrugada.
Y quién está en urgencias por si llega la enfermedad. O en una comisaría por si alguien decide robarte.
Son muchos,y son servicio público.