''¿Qué pasa si le gusta otra?" Y Qué pasa si el próximo te consiente, te presume, te toma enserio, te respeta, te pide formalizar, si quiere casarse contigo, te compra casa, viajan por el mundo y eres verdaderamente feliz.
Les juro que el amor sano nunca te pone en competencia. Nunca te hace sentir reemplazable. Te hace sentir única, suficiente, valiosa. Si alguien te quiere, no te esconde, no te posterga, no te trata como opción. Te muestra, te celebra, te hace parte de sus planes.
Antes creía en eso de: "Si estamos destinados, nos encontraremos más adelante". Hoy ya no, hoy creo que el amor no se posterga: se elige en el presente, se construye con acciones, se cuida con acuerdos y se sostiene con compromiso. Lo que vale la pena no se deja para después.