Lio,
Creo que el día que cierres la última puerta de una cancha vamos a entender algo que hoy todavía se nos escapa.
La nostalgia no va a venir por los goles, ni por las gambetas, ni por los títulos. Va a llegar por una costumbre: la de creer que mientras estuvieras vos, siempre quedaba lugar para lo extraordinario.
Porque durante más de veinte años apareciste en algún rincón del mundo y la lógica dejó de mandar. Bastaba una pelota, un espacio diminuto, un instante apenas, para que aquello que parecía imposible encontrara una alegría.
Lo más raro es que terminamos aceptándolo como si fuera normal. Igual que quien vive frente al mar y deja de escuchar las olas, o quien mira el cielo cada noche sin detenerse a pensar en las estrellas.
Hasta que un día entendemos.
Y entonces descubrimos que el verdadero privilegio no fue sólo el verte jugar, sino haber vivido al mismo tiempo que vos. Haber podido mirar una cancha, una pantalla o una foto y saber que todo eso ocurrió de verdad. Que no era una historia exagerada por el paso de los años. Que no era una leyenda. Que era un tipo de carne y hueso haciendo cosas que parecían inventadas.
Ocurrió delante de nuestros ojos.
Por eso, cuando dentro de muchos años alguien pregunte si era cierto todo lo que cuentan de Messi, millones de argentinos vamos a sonreír antes de responder.
No sólo porque dejaste las pruebas.
Sino porque estuvimos ahí.
Porque hay personas que marcan una época.
Y después están aquellas que se vuelven la época.
Vos sos una de ellas.
Gracias por todo, Lio.
Es genial, ultra millonario y la ganó sin chorearla, talentoso nivel Dios, limpito, prolijo, buen tipo, educado, tranquilo, buen padre, fiel a su mujer, buen hijo, buen compañero, no se droga, no afana, no es fan de dictadores ni asesinos, no se mete en política, no roba bancos, no es violador, no hace el ridículo, no pone los deditos en V, no pide que liberen a la CHORRA, en fin, un tipo tocado por Dios y con la virtud más difícil de encontrar: la humildad.
Por todo esto el kirchnerismo lo detesta, porque el agua y el aceite jamás se mezclan. #Mengolini
#Messi 🇦🇷👏👏👏💙🤍💙
#GraciasMessi
#Argentina2026
Mientras acá pelotudeamos con rumores, noticias, apresuramientos y mala leche, uno de los hijos de Jorge, en lugar de estar ahí, con su familia, está en Estados Unidos, porque ama a esta camiseta, porque es el capitán y porque es argentino hasta los huevos.
Nos hizo y nos hace muy felices, lo mínimo que podemos hacer por él es respetar este momento y agradecer que no nos deja en banda para estar con su papá, como haríamos cualquiera de nosotros. Claro, nosotros no somos Messi.
Gracias, Messi. Y mucha fuerza, porque cuando uno de tus viejos está pasándola mal de salud, todo es una mierda…
Me hablan de reinventarse como si el alma fuera un mueble barato de catálogo. Yo prefiero conservar mis grietas intactas; cada astilla en el pecho es el recibo pagado de una batalla que tuve la decencia de perder de frente.
Las ciudades se han vuelto colmenas de cristal donde los hombres se rozan las chaquetas pero se evitan los ojos. Hay una soledad terrible en estas avenidas iluminadas: diez mil almas gritando en su propio teléfono para no escuchar el silencio del asfalto que pisamos.