No importa las herramientas que tengas o te den para gestionar emociones, comunicarte mejor, al final, todo se termina siendo analizado desde el deseo. Con ese “algo” que no se puede decir del todo, pero que nos arrastra igual.
Tan real como habitar un mundo donde solo estar sujetos a un otro nos da un porqué existencial, más allá de nuestra propia cueva de oscuridad. El otro nos sujeta para recordarnos la responsabilidad que tenemos con nosotros mismos y poder salir de ella.
Hay quienes, en su presencia, nos anclan.
No nos salvan, pero nos sostienen.
Nos recuerdan que habitamos un tiempo.
Nos resguardan sin encierro.
Presencias que no completan,
pero son ese lugar donde respirar.
🚨 Las unidades académicas del área de la salud de la @UdeA, en conjunto con nuestro Departamento de Ginecología y Obstetricia, expresamos profunda preocupación ante el cierre de camas destinadas a la atención materna y de partos en diversas clínicas y hospitales de #Medellín.
No todas las conexiones terminan siendo relaciones válidas, no todas las relaciones fallidas son pérdida de conexión hay que aprender a entender que somos inmaduros en momentos de nuestra vida y no estamos listos para, aprender a entenderlo y hacerlo consciente es una mierda.
En un mundo de raciocinio que la locura del corazón te de las alas necesarias para que la siguiente versión se empodere y reconstruya visiones encaminadas a una mejor versión . No es más.