Es una locura que Sheinbaum ofrezca continuidad. Al hacerlo, ofrece más violencia, más inseguridad, más muerte, más ignorancia, más destrucción institucional, más militarización, más polarización, más mentiras, menos libertades y menos Estado de derecho. ¿Eso es lo que queremos?
Cayó el pernicioso peronismo en Argentina. Siguiente parada: la caída del pernicioso morenismo en México. El populismo autoritario y destructivo tiene que ser derrotado -por la vía democrática- para que México y latinoamérica hagan realidad su enorme potencial.
Viva la libertad.