@porquetendencia@maruduffard Es como que una mujer golpeada quiera volver con su golpeador, todos estarían diciendo que le pasa? Está loca?? Es masoquista?? Bueno lo mismo pienso de los que piden Cristina candidata. Hay que respetar las reglas robó, presa y listo.
Nunca fui un hombre de la política.
Soy médico. Hace 25 años que estudio enfermedades, trato pacientes y aprendi que nunca hay que enamorarse del diagnóstico. Hay que mirar la realidad.
Esta noche volví a escuchar a @JMilei hablar de Adam Smith, productividad, inteligencia artificial, inversión, equilibrio fiscal, cambios estructurales y del lugar que la Argentina puede ocupar en el mundo.
Y pensé en algo personal.
Milei no despertó en mí la necesidad de seguir a un político.
Despertó la necesidad de volver a estudiar.
Economía. Escuela Austríaca. Incentivos. Libertad. Geopolítica.
Porque después de 25 años de medicina entendí que hay algo peor que equivocarse en un diagnóstico,
negar la realidad para sostenerlo.
También aprendí medicina preventiva.
No esperar la diálisis para cuidar el riñón.
No esperar el infarto para cuidar las arterias.
No esperar el daño irreversible para empezar a actuar.
Yo sé lo que significa empezar desde abajo. Sé lo que significa que una oportunidad pueda cambiar una vida.
La libertad no garantiza que te vaya bien pero te permite intentarlo.
Y un Estado que ayuda al que realmente lo necesita es imprescindible. Pero su éxito no debería medirse solamente por cuántas personas asiste, sino también por cuántas recuperan autonomía.
En medicina intento que mis pacientes me necesiten cada vez menos, no cada vez más.
Tal vez un país debería aspirar a algo parecido.
A mis 50 años sigo estudiando.
Y si Milei consiguió algo en alguien que por años casi no se interesó por la política, fue esto:
me hizo querer entender.
No repetir.
No obedecer.
ENTENDER.
Y cuanto más estudio la libertad, más difícil me resulta aceptar que la decadencia sea nuestro destino.
Argentina puede mucho más. 🇦🇷
¿“Delicado” dar educación financiera?
Delicado es que alguien no sepa calcular un descuento, comparar dos créditos o entender cuánto está pagando de intereses.
La educación financiera son herramientas. Matemática financiera. Cálculos. Criterio para decidir.
Y bien dada, probablemente incomode mucho más a políticos y grandes bancos.
Escucho con ESTUPOR periodistas y economistas (hoy devenidos en políticos) pedirle al gobierno “que haga algo” para reactivar el consumo y también para solucionar la mora bancaria. Los adictos al “papá estado” vuelven disfrazados de otros roles confusos ahora.
Generan un microclima negativo (¿adrede?) por lo que me parece oportuno contextualizar:
✅ La prioridad la tienen las familias más vulnerables que hoy están protegidas por una AUH bien reforzada.
✅ Bajar la inflación lo más posible es la forma más progresista (y sustentable) de cuidar el poder adquisitivo de la clase media y baja. Ninguna otra la supera, que no te mientan.
✅ Los bancos y en particular las billeteras virtuales tienen que absorber las pérdidas por las malas decisiones que hayan tomado. El Estado no debe salir al rescate habiendo accionistas muy ricos atrás de todas ellas. Para acelerar el proceso tienen que refinanciar con tasa baja y plazo largo. Cada parte pone un poco sobre la mesa.
✅ El consumo no debe estar al servicio de “viabilizar” las ventas o la rentabilidad de una empresa o sector. Es al revés y deben aprender a adaptarse. Si algunas personas consumen menos porque deben afrontar tarifas mayores o porque deciden ahorrar un sobrante, no debe leerse como un síntoma de crisis sino de acomodamiento y transición de un modelo inviable a otro posible y mejor que tiene en el camino algunas dificultades. Salir del abismo siempre es complejo.
No subestimemos a la gente. Nadie quiere volver al pasado. En todo caso debemos esmerarnos en explicar mejor dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos. Y cuáles son las razones para creer en eso.
Podemos mejorar sí. Pero lamentar, nada.
Una vez más me encuentro en las antípodas del pensamiento de @luisnovaresio que habla de crueldad por querer derogar la Ley 25.542. Me pregunto si Luis habrá leído lo que dice la ley. Me imagino que no, porque la ley que proponemos derogar solo prohíbe que se ofrezcan descuentos sobre los libros. Sí…, lo que leíste (y no es un fake): en Argentina existe una ley no te permite vender libros baratos, te obliga a venderlos a un precio uniforme en todo el país. Me contaba un librero amigo que en la última feria del libro quería vender las Crónicas de Narnia a 40.000 pesos, y que blandiendo esta ley lo obligaron a subirlo a 99.000 por ser el único precio admitido.
Me pregunto en que planeta de que universo, podría uno oponerse a que los libros lleguen más baratos a los consumidores. Me pregunto cómo puede ser que alguien piense que se defiende la cultura con libros caros e inaccesibles. Crueldad es, a nuestro entender, emitir leyes que perjudican al consumidor. Y para quienes amamos la lectura en todas sus formas una ley que encarece los libros nos parece un pecado capital.
¿De donde surge entonces esta diferente visión de quienes queremos que la cultura se difunda y llegue a todos en total libertad? Nosotros queremos eso y voy a asumir que Novaresio también. Pero la diferencia de visiones radica en donde se pone la centralidad. El presidente @JMilei pone la centralidad siempre en el individuo y su libertad. Desde esa perspectiva derogar esta ley es una obviedad, por el sencillo motivo que permitirá el acceso a libros más baratos. Novaresio no se interpela sobre el acceso a la cultura del individuo, de las familias, de los niños y adultos, es decir en proteger y facilitar el acceso a la lectura, sino que defiende la renta de un eslabón del negocio. Digo renta, porque obviamente hoy el sistema les ahorra la molestia de competir, cuando la competencia simplemente los obligaría a ofrecer más productos y a mejores precios. De hecho, no se entiende porque Novaresio piensa que eso los haría desaparecer. Simplemente tendrían que competir como hacen muchas otras actividades. Y ni siquiera está en juego la bibliodiversidad, que hoy en día se garantiza por canales electrónicos.
En definitiva, la discrepancia es profundamente cultural. Es la diferencia entre quienes defienden a un sistema y los intereses de ese sistema, o de quienes defendemos y protegemos al individuo. Es la diferencia entre defender un negocio protegido por una ley, o pensar en la gente. La ley que el presidente @JMilei está por mandar al Congreso promete este debate en varios frentes: farmacéuticos que defienden su negocio versus un presidente que defiende el acceso a la salud, corredores inmobiliarios que cuidan su quinta, versus reducir el costo de las transacciones inmobiliarias, un esquema por el que nos quedamos sin navegación vs. reducirle los costos de producción a nuestros productores. Esta ley promete este debate en múltiples frentes, porque ataca decenas de negocios que solo existen porque el poder autoritario del Estado empobreció a los argentinos para que esos negocios puedan existir. En el caso puntual que motiva esta reflexión es por la cultura y por la libertad que proponemos la derogación de la Ley 25.542. Quizás un día Luis repare en el ciudadano común, ese día seguramente coincidirá con nosotros. VLLC!
⚽️ Una de las grandes diferencias entre Messi y Maradona es que la carrera de Diego fue mucho más corta e incosistente que la de Leo.
Diego tenía potrero, velocidad y corazón, pero nunca llegó a ser un futbolista de elite como Messi. Salvo su paso por Napoli y la selección del 86', no tuvo otras glorias relevantes. Lo que tenía de potrero, le faltó como profesional; una lástima.
Messi, con 39 años de edad y 22 años de carrera, SIEMPRE estuvo en la cúspide del fútbol. Ganó todos los torneos y premios individuales habidos y por haber. Sigue rompiendo récords, desequilibrando defensas, asistiendo, goleando, etc. Es que, además de su talento, tiene un cerebro y un físico disciplinado superlativo, por eso cada jugada que hace genera peligro y con solo prenderse 10 minutos te da vuelta un partido.
Lo único que no entiendo de Messi, lo único que le preguntaría, es de dónde sacó el potrero que tiene. Se fue de nuestro país siendo muy chico, a jugar a un país donde se imponen los sistemas, pero la pulga nunca paró de tirar gambetas, caños, sombreritos, picarla, etc. y toda la magia del potrero argentino.
Messi mezcla lo mejor del fútbol de elite y lo mejor del potrero argentino. Por eso es un mounstro del fútbol. Dudo que alguna vez volvamos a ver un jugador como él.