chicas, romanticen su vida, levántense temprano, vayan al mercado, decoren su espacio, cocínense su plato favorito. La felicidad también está en esas pequeñas cosas que parecen insignificantes.
Estoy en un roadtrip de regreso a mi casa con dos gringos y una polaca, un domingo en la noche cruzando la frontera entre Francia e Italia. Qué loco pensar que hace un año no tenía idea de la vida que iba a construir unos meses después...