Soltar no es fácil, y menos cuando está de por medio la fuerza de la costumbre y la rutina, pero lo cierto es que si quieres ser feliz, tienes que mirar más allá y darte cuenta que cualquier cosa que te daña, es insostenible en el tiempo.
Si crees que no hay motivos para animarte, piensa en la gente a la que amas, en las cosas que te apasionan, en las canciones que te gustan, en cosas sencillas que por pequeñas a veces las das por hechas. Encuentra ánimo allí, la vida sigue adelante.
Una palabra de ánimo tan sencilla que le recuerde al otro que estás allí para él, basta muchas veces para que esa persona se llene de fuerzas para seguir adelante. No cuesta nada y llena completamente el corazón.
Es bueno que aprendas a dar todo lo bueno que puedas. Que entregues con amor lo que te ha sido dado a ti también con amor: tiempo de calidad, palabras positivas, y sobre todo, tu autenticidad.
Dios nuestro, aleja de nosotros el miedo que nos impide movernos hacia la vida que deseamos. No dejes que ese miedo nos paralice y nos aleje de nuestras metas. Gracias porque sabemos que tú nos haces fuertes en medio de la adversidad.
La prepotencia no cabe en las relaciones sanas. Creerte más que los demás lo que termina haciendo es que te quedes solo. Vive con humildad, consciente de que las relaciones se construyen desde la igualdad.