la mayoría de los hombres pierden a una buena mujer porque escuchan los consejos de un amigo fracasado, soltero y que no ha podido llevar una buena relación amorosa en su vida
“Lo manejaste muy bien”. No, no lo hice. Enloquecí, perdí mi chispa, lloré en silencio; me rompí a solas y llevé una sonrisa que mentía mejor que cualquier máscara. No lo manejé, lo sobreviví, porque no tenía otra opción.