Desactivé mis redes sociales y solo me quedé con Twitter. Me está pudiendo toda la situación, sé que somos muchos así. No solo estamos pasando por el duelo de un país devastado, sino también los problemas y preocupaciones ajenos al tema de Venezuela. Es difícil ser venezolano ❤️🩹
Sé que debo descansar las redes sociales pero no puedo con el vacío que siento al no saber si volvió a temblar, si encontraron a los desaparecidos, si hay alguna novedad… pero realmente me siento cansada emocionalmente 💔🇻🇪.
Me genera incomodidad ver 10 historias de desaparecidos por los terremotos en Venezuela y 1 historia de un mequetrefe sonriendo, que además, también es venezolano. La vergüenza y la empatía son dos cosas que no conoce.
No soporto el dolor al leer que hay tanta gente desaparecida. No he parado de llorar con cada video, con cada búsqueda, con cada compartido sobre gente de la que no saben su paradero. No digamos solo “oremos”. Hablemos con Dios, pidamos por todos los venezolanos 🥺😩
En noches como la de hoy de verdad pareciera que la vida no nos suelta el brazo como venezolanos. No hay alegría duradera, siempre nos toca ser atravesados por el dolor de país.
Todo lo que hago es preguntarme, ¿POR QUÉ A VENEZUELA?! Hemos pasado por tantas cosas que me parece injusto siempre que pasa algo porque no estamos preparados para nada. Es una desgracia tras otra vale 💔
Le dije a mi terapeuta:
«Siento que se me está acabando el tiempo para construir la vida que quiero».
Ni siquiera preguntó por qué.
Solo me miró con dulzura y dijo:
Cada mes le pido a mis días premenstruación que no me hagan parecer loca porque se me alborotan las hormonas y me siento triste, feliz, decepcionada y enamorada al mismo tiempo 😩