El mundo, incluyendo la comida.
Y tener que aturdirse es propio de gente que no sabe y no puede disfrutar nada. De gente realmente aterrorizada de vivir y avergonzada.
¿Quieren una imagen del sometimiento y el odio? El volumen de la música ubicua en Colombia.
Es impresionante ver a la racalla agitarse ante la posibilidad de usar con abundancia su propia lengua. Fieles al destino de comer mierda, prefieren, antes que abarcar lo que es suyo por nacimiento, lamerle la suela al gringo y decir términos en inglés que ni saben pronunciar.
No son dos. Y los sinónimos no existen (ya lo decía Borges). Existen los diccionarios de sinónimos, que son útiles y describen campos de significado. Pero ninguna palabra significa —ni da ni es— lo mismo que otra.
@Rockertoobregon Totalmente. ¿Por qué no pueden simplemente decir lo que quieren decir, del modo más simple posible? Es una mezcla de hipocresía y sumisión. Es tan agotador.
Date cuenta de lo siguiente. Si quieres reconvenir (o, por qué no, insultar) a alguien imprudente, no lo llames «imprudente», pues a la gente, en general, no le importan las virtudes, ni le avergüenza que se la acuse de no practicarlas. +
¿Es rebeldía y es conciencia e insurgencia y voz, emancipación y visión del mundo?
¿O es exotismo una vez más, poses, paso por las pasarelas, respuestas prefabricadas y repetición invariable de consignas?
La mezcla (frívola y ensimismada) de clamor reivindicativo con modelaje.
En tanto que seamos seres encarnados, mamíferos, tenemos sexo.
Claro, convencer a la gente de que su vida es virtual es el mismo negocio que convencerla de que su sexo no existe.
Y sin vida real, encarnada y sexuada, no importa tener este planeta o destruirlo.