Sus palabras le hicieron sonreír un poco, pero debía mantener su compostura.
—Eso... es muy lindo de su parte, se lo agradezco mucho... aunque no me siento feliz con mi trabajo
Demdike agarró su cetro y lo movió delicadamente sobre el cuadro, arreglándolo en el proceso
— Yo lo haría, y se de varios que lo harían también. — sonrió calmada.
Eso le llamó mucho la atención.
—¿De verdad? ¿Quién pagaría por un retrato a mi estilo?— eso último lo preguntó con más ilusión de lo que era conveniente mostrar.
— Mm.
Volvió a verlo, uniendo las piezas rotas del cuadro.
— Estás siendo demasiado dura contigo misma, es bonito. — pausó para alzar la cabeza a donde estaba la chica.
— Conozco gebte que oagaría bien por un retrato así.
—soltó un suspiro de frustración y posó una de sus manos en sus ojos—
Es horrible, no me gustó
—confesó, con un tono de voz en el que no estaba segura de que la estuviera escuchando—
<— — Está bien, no me lastimé— dijo, molesta aún sí, pero bastante mas calmada.
Se agachó junto a los restos de la pintura rota, viéndola con atención, prestando atención a los detalles.
—¿ Por que querías deshacerte de él?
<— Volteó a ver arriba, percatándose de la chica
— ¡Ten mas cuidado! — gritó, casi por inercia.
Inhaló profundo un par de veces para calmarse antes de continuar.
— Estoy bien… deberías tener mas cuidado.
𝐂𝐚𝐩𝐢𝐭𝐮𝐥𝐨 𝐈: 𝘓𝘢 𝘤𝘰𝘳𝘰𝘯𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯 𝘥𝘦𝘭 𝘳𝘦𝘺
Antes del amanecer, las campanas alrededor de las Tierras de la Corona resonaron en unísono, despidiendo por última vez al antiguo rey. Había pasado aproximadamente una semana desde aquel día desolador.