Dios aprieta, puede apretar mucho, muchísimo, pero no ahoga. Cada día más convencida de lo mucho que me ampara. Cada día más segura de que todo lo bueno que me pasa no es casualidad, ni necesariamente porque me lo merezca. Él me da la fuerza para saber ver las
oportunidades.
En mi casa me enseñaron que la familia siempre es primero, que en los cumpleaños el regalo es el almuerzo favorito, que creer en una religión no es una obligación, pero creer en Dios te hace la vida más bonita y que ser buena persona no tiene precio. 🫀
Soy yo solita, pidiendole a Dios todos los dias que me ayude, que no me suelte nunca, que me dé fuerzas para salir adelante y que me proteja en cada paso. Sólo EL conoce mi corazón.🤍