Un día, Rigoberta Bandini escribió <<ya solo me apetece poder volver a casa y partirnos una pizza como hacemos los viernes>> y, en ese momento concreto, mi imperio romano del amor quedó perfectamente definido.
Hoy, me he encontrado con esto por LinkedIn.
No hace mucho, leía por esta nuestra red social (X) una defensa sobre que el género no tiene influencia alguna en los temas laborales (permitidme reír).
La tiene. ¡Claro que la tiene!
No sé si detrás del perfil del Hotel Rambla está un hombre o una mujer, aunque creo que no fallaría mi apuesta.
Algunos se preguntaban por por qué solo le importaban las mujeres y no los hombres. La respuesta es demasiado fácil de inferir.