Quiero hacer el camino de Santiago.
Quiero subir los Dolomitas.
Quiero subir el cerro de Culiacán corriendo.
Quiero hacer un medio maratón.
Quiero hacer tantas cosas y siento que tengo tan poco tiempo.
No hay nada peor que una persona verdaderamente aburrida, y no me refiero a que enfieste, baile o pistee; me refiero a aquellos que no poseen ni siquiera la remota capacidad de sostener una conversación, de hacerla amena, de compartirse a través de la charla. Neta que puta hueva.