Ing de sistemas, dedicada al mercadeo, mama de 2 hermosas princesas, Amante del chocolate!!Me encanta oir musica, bailar, leer, viajar, apasionada de nacimiento
No voy a caer en la hipocresía de fingir que me alegra ver regresar a ciertos dirigentes políticos que durante años fueron parte de la falsa oposición, de la convivencia cómoda con el régimen y de esa política cobarde que terminó ayudando a sostener el sistema que hoy tiene a Venezuela destruida, saqueada y expulsando a millones de sus hijos por el mundo.
Muchos de los que hoy regresan no fueron precisamente héroes de esta historia. Algunos negociaron mientras el país sangraba. Otros legitimaron farsas, llamaron a confiar en tramposos y terminaron siendo piezas útiles de un modelo criminal que convirtió a Venezuela en ruina, miedo y miseria. Por eso es lógico que su regreso genere arrechera, rechazo y desconfianza. La memoria no puede borrarse con un boleto de regreso ni con un discurso reciclado.
Pero hay una realidad que está por encima de nuestras emociones y de nuestras diferencias políticas, ellos también son venezolanos. Este es su país. Y así como millones tuvieron que irse obligados por la persecución, el hambre o la destrucción nacional, también tienen derecho a volver. Porque Venezuela no le pertenece ni al chavismo, ni a la oposición, ni a un grupo de iluminados que decide quién puede pisar esta tierra y quién no.
Tener cédula venezolana debería bastar para vivir aquí, irse, regresar o quedarse. Nos guste o no nos guste. Y sí, a muchos no nos agrada ver ciertas caras otra vez intentando ocupar espacios políticos después del desastre al que ayudaron directa o indirectamente. Pero una cosa es reconocerles el derecho de volver a su país y otra muy distinta es aceptar que pretendan reciclarse políticamente como si Venezuela no tuviera memoria.
Porque el país no necesita más salvadores reciclados, más operadores de la cohabitación ni más arquitectos de derrotas disfrazados de esperanza. Venezuela necesita verdad, responsabilidad y gente que entienda el tamaño del daño que se le hizo a una nación entera.
Venezuela es de todos los venezolanos. Incluso de quienes decepcionaron al país. Pero eso no significa que el país esté obligado a olvidar quiénes fueron, qué hicieron y el papel que jugaron en esta tragedia. Así que calma que la historia tiene un lugar en el infierno para los cobardes y los traidores. De momento que estén donde decidan estar, eso no cambia su realidad.
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Por favor comprenles raspados a los abuelitos.
La señora tiene una condición que la limita un poco en algunas cosas, pero junto a su compañero trabajan para sobrevivir.
Están ubicados diagonal a la clínica san José de Araure, Portuguesa.
Difundan, que está red haga magia.
¿Cuántos niños de un barrio humilde en Caracas llegan a una escuela pública?
¿Cuántos de ellos llegan luego a una universidad pública?
¿Cuántos terminan haciendo una maestría en la mejor escuela de negocios de Venezuela?
¿Cuántos tienen después la oportunidad de ser admitidos y becados en un MBA en Estados Unidos?
Finalmente, ¿cuántos terminan graduándose con los máximos honores académicos?
Pues ese niño soy yo, y esa ha sido mi historia hasta hoy. Solo el esfuerzo constante durante muchos años puede convertir lo improbable en realidad.
Graduarme del MBA de Georgetown University como parte del top 10% de los estudiantes y Beta Gamma Sigma, va más allá de cualquier sueño que ese niño pudo haber imaginado. Más allá de la suerte, esto ha sido un milagro tras otro.
¿Cuál es la fórmula para lograr lo estadísticamente improbable? Disciplina, la de siempre. Nunca he sido el más inteligente ni el más talentoso, simplemente he tratado de ser el que sigue trabajando cuando las cosas se ponen difíciles, y a largo plazo eso hace una diferencia enorme.
Gracias a Dios, a Pao, a mi familia y a tantas personas que me ayudaron en el camino. Nada de esto hubiese sido posible solo.
Y esto apenas comienza, seguimos! 🇻🇪
#11May Dagme Chique, una joven de 18 años oriunda del estado Anzoátegui, se consolidó con el promedio más alto del contado de Miami-Dade en #EEUU y obtuvo una beca para estudiar Neurociencia del Comportamiento en la Florida International University. 🇻🇪💪🏻
Con su promedio de 4.1 superó el estándar de excelencia dentro del sistema educativo estadounidense.
La joven que migró junto a su familia cuando tenía 9 años de edad, pudo asegurar un cupo en una de las carreras consideradas más exigentes dentro del ámbito científico y de investigación. 🔭🧪
“Estuve presente en el concierto de Elena Rose y viví un momento que fue más allá de la música ✨🎤
Dedicó una canción a todas las madres 👩👧👦🤍, pero también alzó su voz por Carmen Navas, una madre venezolana que pasó más de un año buscando respuestas sobre su hijo desaparecido hasta conocer la dolorosa verdad 💔🇻🇪
En medio del concierto pidió justicia, deseó un feliz Día de las Madres 🌷 y una Venezuela libre 🙏🏼✨
Comparte este reel en tus historias 📲 y etiqueta a medios, artistas y personas influyentes para que esta historia llegue más lejos y no quede en silencio 🕊️”
Vía: “yosoysaulfernandez” (IG)
#yosoysaulfernandez #wannabemarketingcl #porqueaja #elenarose #venezuelalibre
Donaré 1.000 dólares a la señora Carmen Navas, víctima del régimen genocida chavista, a quien le asesinaron a su hijo Víctor Quero Navas. Necesito entrar en contacto con ella. Si conoces a la señora Carmen, déjame un mensaje o comentario.
¡Viva Venezuela libre! 🇻🇪
NO PUBLIQUES EN TIEMPO REAL
- El restaurante se etiqueta al salir.
No mientras comes.
- La foto va después del vuelo.
No desde el asiento.
- El hotel se muestra cuando ya te has ido. No mientras duermes allí.
- No todo tiene que ser en vivo.
No todo necesita espectadores.
- Internet no necesita saber dónde estás, con quién o qué haces en tiempo real.
- Protege tu energía y lo que aún se está formando.
- Vive primero, publica después. El momento es tuyo, no del algoritmo.
Omar López sobre su coach de banca, Robinson Chirinos:
“Trajo a esta selección lo más importante de la vida: la paz espiritual y creer en Dios. Eso nos mantiene unidos.
A veces se nos olvida lo que significa sentir una alegría colectiva. Para un país como Venezuela, que en los últimos 26 años ha vivido momentos tan difíciles, no ha sido fácil encontrarnos todos en una misma emoción. Hemos estado demasiado tiempo divididos, preocupados, tratando de entender un país que muchas veces ha dolido.
Por eso momentos como este tienen un valor especial.
El deporte, la música o los logros de algunos venezolanos tienen esa capacidad de recordarnos algo muy simple: que, más allá de cualquier diferencia, seguimos siendo el mismo país. Que todavía existen cosas que nos unen.
Lo que está pasando ahora con el béisbol es uno de esos momentos. Ver a Venezuela llegar por primera vez a la final del Clásico Mundial no es solo un logro deportivo. Es también una pausa en medio de tantas noticias difíciles para recordar de qué estamos hechos los venezolanos. Un país que ama el béisbol, que ha llevado a cientos de peloteros a las Grandes Ligas y que creció escuchando historias de estadios, de ligas infantiles, de ídolos que salieron de barrios y pueblos.
Pero más allá de las estadísticas, lo que realmente emociona es ver a los venezolanos celebrar juntos otra vez.
Después de tantos años de tristeza colectiva, ver una alegría colectiva también es importante. Nos recuerda que todavía podemos compartir algo que nos haga sentir orgullo, algo que nos haga mirar al país con esperanza.
Ojalá esta alegría se repita muchas veces más. Ojalá se vuelva costumbre.
Porque de tristeza ya hemos tenido suficiente. Y Venezuela también merece momentos como este.
Sinceramente, no entiendo si es que la gente no escuchó el discurso o simplemente no quiere escucharlo…
Yo escuché el discurso y releí la transcripción completa del segmento donde Trump habla de Enrique Márquez. En ningún momento hay un endorsement político. En ningún momento lo presenta como candidato presidencial. Ni siquiera dice que fue candidato a presidente. Dice literalmente que “ran for office” y que se opuso a Maduro. Punto.
No lo llama líder de la oposición. No lo presenta como futuro presidente. No lo vende como referente político. No utiliza ninguna palabra de jerarquía o proyección. Si Trump hubiera querido elevarlo como figura política, lo habría hecho. Sabemos que cuando quiere exaltar a alguien, usa calificativos claros: “great leader”, “strong leader”, “future”, “new leadership”. Con Márquez no hace nada de eso.
Lo que hace es otra cosa.
Lo presenta como símbolo. Como ejemplo humano. Como un opositor que participó institucionalmente, que hizo lo que en cualquier república normal sería lo correcto postularse, cuestionar resultados por la vía legal y terminó encarcelado. Ese es el punto. No su liderazgo electoral. No su peso político. Su encarcelamiento.
Trump dice que trabajaron para cerrar esa prisión y liberar cientos de presos políticos. Luego le dice a la sobrina: “no solo ha sido liberado, sino que está aquí esta noche”. La escena es EMOCIONAL, no electoral. Está vendiendo REUNIFICACIÓN FAMILIAR, liberación, consecuencia de la acción estadounidense. No está lanzando una candidatura.
Tampoco menciona a María Corina. No la compara. No la desplaza. No la ignora. Simplemente no aparece en ese segmento. Todo lo demás es una proyección que no está en el discurso.
La función de Enrique Márquez en ese discurso es clara: demostrar que en Venezuela no existe estado de derecho. Que incluso alguien que entró por los canales institucionales del propio sistema fue encarcelado por hacer lo que correspondía. Ese es el símbolo.
Si mañana esto evoluciona hacia otra cosa, se analizará. Pero hoy, basándonos estrictamente en lo que se dijo, no hay ningún elemento serio que permita concluir que Trump lo está impulsando como candidato presidencial.
A veces la lectura más sencilla es la correcta: fue presentado como preso político liberado, no como un presidente en potencia.
Cada vez que fallece una figura de la estatura de Willie Colón es otro clavo en la urna de una época que jamás volverá.
Se va un hombre que ayudó a construir una música que hoy parece inalcanzable. Un nivel de composición, carácter, calle y orquestación que colocó a la salsa en una dimensión casi mítica. Aquellos años setenta y ochenta no solo produjeron éxitos, produjeron historia.
La generación de Fania All-Stars y sus contemporáneos demostró hasta dónde puede llegar el talento cuando el momento histórico y el público lo exigen. Era disciplina, hambre, identidad y genialidad concentradas en un mismo movimiento cultural.
Lo que queda es la nostalgia.
Y la certeza de que seguiré recurriendo a esa playlist, recordando lo que el ser humano es capaz de crear cuando la música no es algoritmo sino destino.
@williecolon
A usted puede no agradarle María Corina Machado. Incluso puede estar en contra de muchas de sus propuestas para el futuro del país, lo cual no solo es válido sino necesario, pues el debate será imprescindible para que todo lo que se haga sea lo mejor posible para reconstruir nuestra destruida República.
Del mismo modo, puede no sentir ningún tipo de simpatía por Donald Trump. No importa cuáles sean sus razones; eso debe respetarse, aun cuando no se comparta.
El punto es que hoy nos jugamos algo mucho más elemental: lograr la libertad o no. Y si esta vez, estando más cerca que nunca, no lo conseguimos, no sé cuándo volveremos a tener una oportunidad similar. Probablemente no en muchísimo tiempo. Por eso no tiene sentido dirigir los ataques contra la líder del país y contra el aliado más importante que hemos tenido jamás. Al menos no lo tiene si lo más importante para usted es la libertad de Venezuela.
Esto no implica renunciar a la crítica ni dejar de dudar. Critique. Dude. Pero entienda lo que estamos enfrentando: la barbarie absoluta. Y para vencer a la barbarie hay que jugar en equipo. Este equipo es casi la totalidad del país, salvo unos pocos que aún se resisten al cambio, a la democracia, a una nueva Venezuela.
Si hoy podemos hablar de transición y de la posibilidad real de rescatar la democracia, es gracias a todo lo ocurrido para llegar al 28J y a lo sucedido hace exactamente un mes, el 3 de enero. Ambos hitos tienen rostros inapelables: los de quienes se reunieron en el Salón Oval de la Casa Blanca el 15 de enero. No hay otros.
Hay que terminar de romper el muro. No hay nada más importante ahora mismo. Luego, el país se reconstruirá sobre la base de la democracia, que necesita consensos y disensos. Debate de ideas. Pero hoy no podemos autosabotearnos. Es un error que puede pagarse caro.
Con los cambios en materia económica de las últimas semanas, el sector privado se enfrenta a una palabra clave: competencia. Hay sectores que van a tener que analizar como competir. Deben actuar, si no quieren perder peso en el mercado.
Un ejemplo, el sector turístico nacional. Con la apertura de vuelos, las opciones para los venezolanos se van a ampliar de manera importante.
Que ir a Los Roques sea más caro que ir a Miami, debería generar una revisión a lo interno. Si quieren competir.
Los catolicos siempre estaremos con las causas justas, jamás con la extorsión, la mentira y con quienes secuestran a inocentes.
Arzobispo Raúl Biord Castillo, que Dios lo perdone. Usted no representa la dignidad y la nobleza de nuestra iglesia.
La DEMENCIA no empieza cuando la diagnostican.
Empieza hasta 20 años antes… en silencio.
Y lo que casi nadie dice es que sí se puede prevenir, ralentizar e incluso revertir algunos daños.
Aquí 8 verdades duras que necesitas saber:
El Papa León XIV ha dirigido un discurso interesantísimo a los miembros del cuerpo diplomático. De veras merece la pena leerlo. Entre otras citas, aquí van unas cuantas...
«El lenguaje ya no es el medio preferido por los seres humanos para conocerse y relacionarse entre sí.»
«Una sociedad verdaderamente libre no impone la uniformidad, sino que protege la diversidad de conciencias, previniendo las tendencias autoritarias y promoviendo un diálogo ético que enriquece el tejido social»
«La objeción de conciencia no es rebelión, sino un acto de fidelidad a uno mismo»
«Una sociedad sólo está sana y desarrollada cuando protege la sacralidad de la vida humana y se esfuerza activamente por promoverla.»
«Es doloroso ver cómo, especialmente en Occidente, el espacio para la verdadera libertad de expresión se está reduciendo rápidamente. Al mismo tiempo, se está desarrollando un nuevo lenguaje al estilo orwelliano que, en un intento por ser cada vez más inclusivo, acaba excluyendo a quienes no se ajustan a las ideologías que lo alimentan.»
(León XIV)
aquí el discurso completo: https://t.co/5xdowsvJDk
En este momento en el que los venezolanos nos vemos sometidos a la increpación de miles de personas que apenas acaban de prestarnos atención y están molestos con la situación al punto de la venecofobia, yo me voy a cuadrar con 4 argumentos y no me voy a mover de ese marco: