Una cancha nunca será un campo de batalla y el fútbol no salda cuentas. Pero el miércoles jugamos contra ellos y hay madres que van a gritar por dos.
La pelota no cambia la historia. Apenas consigue, de vez en cuando, que el dolor espere 90 minutos antes de volver a golpear.
Estamos en las semifinales de la Copa del Mundo.
Contra todos y hasta donde sea.
Argentina vuelve a protagonizar y estar a la altura de otro Mundial.
No se queda a mitad de camino.
3 finales más, hermano.
Es ganar 3 partidos y nos vamos de la forma que absolutamente todos soñamos.
Ya sabemos que estás para eso, ahora seguí mostrándolo.