Señor ladrón de las calaveras de mi carro: ojalá vivas todos los días con diarrea intensa con tos y que cada que respires sientas espinas en el deste.
Y lo mismo para el que las compre.
Hoy una señora llegó al gym, dejó sus cosas en el baño, y se sentó en el suelo a ver el cel enfrente de los aparatos, después de una hora, entró al baño, se mojó el cabello y salió. Quisiera ser ella.