Me encanta sentirme consentida, pero no por los regalos ni por las cosas materiales, sino por esos pequeños detalles que dicen "estoy aquí": atención, cariño, tiempo, interés genuino y amor.
Mujer te voy a desbloquear una verdad:
El trato de princesa no es sólo cuando él te compra regalos caros. Es cuando nunca te deja ir a dormir enojada o triste, te escucha, es delicado contigo, te respeta y cambia sus acciones cuando sabe que algo te duele.