Mi terapeuta me dijo: "crecer es darte cuenta de que la inestabilidad de alguien es una señal para alejarte, no un reto para probar tu valor". Y la verdad, es algo que todos deberíamos tener muy presente.
La responsabilidad afectiva es riquísima: comunicar, respetar, cuidar emociones y no jugar con sentimientos. Eso construye estabilidad, eso es amor de verdad. Ser consciente de lo que tus actos provocan en el corazón del otro.